martes, 17 de junio de 2014

La Hannah Montana de los faraones recupera el estrellato





Britney Spears, Hannah Montana y ahora Tjayasetimu. Puede que el tercer nombre de la lista no les suene familiar, pero se trata de una de las niñas prodigio de la canción más prematuras. Tanto, que su historia se remonta al año 800 antes de cristo.

Tjayasetimu era una de las cantantes más importantes del antiguo Egipto. Un miembro destacado del coro que actuaba delante de los faraones hace 3.000 años. Su historia vuelve ahora con fuerza gracias a la exposición Ancient Lives: New Discoveries (Vidas antiguas: Nuevos descubrimientos) que inaugura el British Museum de Londres el próximo día 22.

Ayudado por las nuevas tecnologías utilizadas durante la investigación, el museo ha podido saber muchos detalles de la vida de esta estrella que murió momificada con tan sólo siete años
Esta niña actuó delante de las autoridades en el templo de Amón, en la antigua Tebas, cerca del actual Luxor, o en Faiyum, una de las ciudades más antiguas de Egipto, según declaraciones del conservador jefe del British Museum, John Taylor.

A pesar de desconocer los orígenes exactos de esta niña prodigio (que se cree que también tocaba un pequeño arpa) los expertos en arqueología que han llevado a cabo la investigación tienen claro que era lo suficientemente importante para haber recibido un proceso momificación tan complejo, algo reservado para familias de la nobleza o de la realeza.

Otra de las singularidades de Tjayasetimu es que es una de las tres únicas momias que existen de ese periodo que tiene sus manos y sus pies descubiertos, mientras que, normalmente, los restos de aquella época son cubiertos por completo con vendas. En este caso la cabeza de la momia fue cubierta con una máscara dorada, lo que ha contribuido a su preservación.

El Doctor Daniel Antoine, conservador de la sección de Física Antropológica del Museo ha mostrado al diario Telegraph su sorpresa por el cuidado que se puso en la preservación de la cara de esta momia. Los escáneres realizados para estudiar estas ocho momias han mostrado que la cantante tiene el cerebro intacto. Además, presenta una melena que abarca prácticamente toda su cabeza e incluso ha conservado algún diente de leche.
Estos estudios han probado que existe una incisión en su estómago, mostrando una de las clásicas señas del proceso de momificación: la extirpación de los órganos internos.

El resto de su cuerpo no muestra signos de violencia, ni siquiera de una enfermedad larga, por lo que el Dr. Antoine ha manifestado que probablemente muriera de una enfermedad fulminante como pudiera ser el cólera.

Otra de las claves que identifican a esta especial momia es que su sarcófago es bastante más grande que el cuerpo que acoge, dejando un espacio libre que sigue cuestionando a los especialistas que todavía no han encontrado una solución al respecto.

Tjayasetimu es propiedad del British Museum desde 1888, cuando fue comprada por Wallis Budge. Una época en la que el museo adquiriría muchas antigüedades de Egipto. El interés en su historia es fruto del azar. En la década de los 70, gracias a un proyecto de restauración del museo, alguien quitó el aceite que cubría las vendas de esta momia y descubrió en ella jeroglíficos y pintadas.
Los jeroglíficos deletreaban su nombre, así como explicaban su profesión como "cantante de interior".

Ahora Tjayasetimu se enfrentará a su público de nuevo, 3.000 años después y en un país distinto. Eso sí, lo hará dentro de una caja de cristal con la que el British Museum la protegerá de todos sus fans.

Fuente: Elconfidencial.com 13/5/2014
http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-05-13/la-hannah-montana-de-los-faraones-recupera-el-estrellato_129593/

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