domingo, 30 de marzo de 2014

Un relieve egipcio muestra al emperador Claudio como Faraón



Relieve en el templo de Shanhur donde aparece el emperador Claudio como Faraón.

En el templo de Shanhur, a unos 12 kilómetros al norte de Luxor, se han encontrado relieves en los que aparece el emperador Claudio representado como rey del Alto y Bajo Egipto. Ha sido un grupo de investigadores de la Universidad de Swansea en Gales y la Universidad de Lovaina en Bélgica ha conseguido identificar al emperador romano.

Claudio lleva sobre sí una corona formada por cuatro cálamos apoyados sobre cuernos de carnero sobre los que reposan tres halcones. Frente a Claudio está Min, dios de la fertilidad. Tiene un látigo y porta una corona de plumas con doble disco solar. Además luce un pene erecto, cosa que es habitual en este dios. Detrás de él está su capilla de culto, y entre él y Claudio ocho hombres que representan a los que debieran promulgar el ritual. Las inscripciones y la iconografía sugieren que mediante la realización de este ritual, Claudio asume las características formidables de Min.


Calco del relieve egipcio.

El templo en sí data de la época romana y fue construido en sus inicios como un templo a Isis en tiempos de Augusto. No obstante, las tallas de las paredes exteriores oriental y occidental fueron hechas durante el reinado del emperador Claudio.

Las tallas encontradas fueron expuestas por primera vez en los años 2000- 2001. Estas habían sido cubiertas por un montículo de tierra que protegió los muros exteriores del templo dejando así las tallas en perfectas condiciones. En los años posteriores a la protección otorgada por el montículo, las escultura, hechas a partir de piedra caliza de grado inferior y, por tanto, susceptibles a la erosión; se han visto un tanto afectadas.

La aparición de una fecha indica que este ritual sucedió de verdad, pese a que el propio emperador Claudio no estuvo presente en persona y de hecho, nunca fue a Egipto. Probablemente un sacerdote actuó como su representante, algo común en la época ya que el rey no podía personarse en cada ritual.




FUENTE REDHISTORIA http://redhistoria.com/relieve-egipcio-muestra-al-emperador-romano-claudio-como-faraon/#.UzgI1vl_t1Z

Los grafitis que dejó un enigmático arquitecto español en el Egipto del XIX

Dos grafitis en los templos de Abidos y Dendara muestran el paso por el Egipto del siglo XIX del arquitecto español Juan Víctor Abargues, un personaje poco conocido que vendió piezas al Museo Arqueológico Nacional y cuya actividad en el país norteafricano constituye aún un enigma.







Dos grafitis en los templos de Abidos y Dendara muestran el paso por el Egipto del siglo XIX del arquitecto español Juan Víctor Abargues, un personaje poco conocido que vendió piezas al Museo Arqueológico Nacional y cuya actividad en el país norteafricano constituye aún un enigma.

El egiptólogo Miguel Ángel Molinero, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna (ULL), ha situado ambos grafitis en su contexto histórico y cultural en un artículo publicado por la revista británica "Egyptian Archaeology", del que habla en una entrevista con EFE.

Molinero, que es director de la misión arqueológica de la ULL, en la que estudia la tumba TT209 de Luxor, está integrado en un proyecto de Historia de la Egiptología española y conocía el nombre de Juan Víctor Abargues de Sostén y García por las referencias a la colección de antigüedades que vendió al Museo Arqueológico Nacional.

Encontró uno de los grafitis en una visita al templo de Dendara y posteriormente, siguiendo la referencia de un viajero inglés, aprovechó una de las campañas de excavación en Luxor para desplazarse a Dendara y allí pudo ver la segunda de las inscripciones realizadas por el arquitecto español en 1877-78.

De ellas llama la atención el que hay varias visitas y lo bien hechas y cuidadas, con trazos desarrollados sin prisa.

"Si tuvo tiempo para realizar las inscripciones de forma tan cuidada, ¿es que tenía alguna actividad cerca de allí o incluso en el propio templo?. Son preguntas a las que por ahora no hay forma de responder con la documentación disponible", señala el egiptólogo.

Juan Víctor Abargues nació en Argelia, probablemente aprendió árabe en su niñez y llegó en 1872 a Egipto, donde vivió hasta 1916.

No se sabe bajo qué condiciones trabajó como arquitecto para el Gobierno egipcio desde que solo tenía 22 años.

Los grafitis de Dendara y Abidos están cerca de su lugar de residencia, Girga, aunque se desconoce qué actividad profesional precisa realizaba allí.

Posteriormente, en un documento fechado en 1913, Abargues se refiere a su reciente responsabilidad en la creación de campos de algodón.

En la época en la que realizó los "graffiti" hizo varios viajes a España y en cada visita fue vendiendo al Museo Arqueológico Nacional más de 200 piezas pequeñas -amuletos, escarabeos, estatuillas de bronce- y cien monedas, y en el inventario se detalla el origen: principalmente Abidos, Luxor, Dendara y Edfu.

Al respecto, Miguel Ángel Molinero opina que podría revisarse esta colección del Museo Arqueológico, que vuelve a abrir sus puertas próximamente, para así resolver las dudas sobre la autenticidad de algunos de los objetos vendidos por Abargues.

Esto forma parte del "misterio" de un personaje cuya mentalidad el egiptólogo aún es incapaz de determinar, "si por su actitud era un patriota, un espía, alguien que actuaba solo por su propio interés o es un aventurero. Me tiene sorprendido y fascinado".

Además, en 1877 Abargues donó 24 bocetos a la Real Academia de Bellas Artes de Madrid que se han perdido, aunque se conservan moldes de yeso de trece de ellos que muestran escenas y detalles de relieves del templo de Abydos y una cabeza femenina greco-romana.



FUENTE http://www.teinteresa.es/ciencia/grafitis-enigmatico-arquitecto-Egipto-XIX_0_1107489934.html#.UzCQoyNFuxQ.facebook

CONFERENCIA SOBRE LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS DE LA MISIÓN ARQUEOLÓGICA ESPAÑOLA EN LUXOR



CONFERENCIA SOBRE LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS DE LA MISIÓN ARQUEOLÓGICA ESPAÑOLA EN LUXOR



El jueves 3 de abril a las 19.30h podremos asistir a la conferencia del Dr. Francisco Marín Valentín, Director del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, El Excelentísimo Sr. Embajador de Egipto en España, Ayman Zein El Dein, La Concejal Presidente del Distrito de San Blas-Canillejas Dña. Almudena Maillo y un representante de la Fundación 3M, sobre los últimos descubrimientos de la Misión Arqueológica Española en Luxor.



Día: jueves 3 de abril

Hora: 19.30h

Lugar: Centro Cultural Antonio Machado

Calle San Román del Valle 8, Madrid

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO














FUENTE http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/conferencia-sobre-los-ultimos-descubrimientos-de-la-mision-arqueo

Novedad editorial: Egipto en la mirada




Aunque ha salido hace unos meses, presentamos esta publicación que reúne una serie de trabajos destinados a describir la visión que han tenido de Egipto diferentes culturas.

Antonio Piñero y Eugenio Gómez Segura (eds.)

Egipto en la mirada

Editorial Raíces



Índice

Moisés el egipcio.- Javier Alonso López

Fenicia versus Egipto: una mirada cómplice.- Pilar Iguácel

La cambiante mirada griega hacia Egipto.- Eugenio Gómez Segura

Egipto y los orígenes del cristianismo.- Antonio Piñero

De cuando Egipto fue descubierto para Occidente (tras un milenio y medio de tenerlo delante).- José R. Pérez-Accino

Empresas de la divinidad.- La imagen del poder en la Roma moderna a través de sus obeliscos.- Clementina Calero Ruiz

Alejandría detrás de las cámaras. La ciudad ptolemaica vista por el cine contemporáneo.- Domingo Sola Antequera

Buscando una mirada propia: el imperialismo, descolonización y neocolonialismo.- Gregorio Torrealba




25 marzo 2014

Por: AEDE Info

Descubren un tatuaje en momia que vivió hace 1.300 años en Egipto



El hallazgo será exhibido en una muestra que parte en mayo próximo en el Museo Británico de Londres.




En el Museo Británicopresentará próximamente una exposición donde se intentará mostrar una nueva mirada a las momias que habitaron el valle del Nilo hace miles de años.

A un grupo de ocho momias le fueron realizadas una serie de análisis especializados (por ejemplo, les practicaron tomografías computarizadas que generan imágenes tridimensionales de los órganos, huesos y tejidos de los pacientes), logrando construir la imagen más detallada hasta ahora de lo que está por debajo de los sarcófagos y los cuerpos envueltos en vendajes.






Por ejemplo, se mostrará que gracias a los avances de la tecnología se ha podido saber que los egipcios sufrían enfermedades "modernas", como el colesterol alto o que tenían mala salud dental e infecciones en su boca.

Incluso, en esta exposición se podrá observar el cuerpo de una momia de hace 1.300 años descubierta en Sudán el año 2005 que tiene un tatuaje escondido en la cara interna del muslo de la pierna derecha. Aunque con los análisis simples ya se veía esta marca en el cuerpo de esta mujer de entre 20 a 35 años que estaba en excelente estado de conservación, la tecnología infrarroja ayudó a definir de qué se trataba exactamente.

"Esta es la primera evidencia de un tatuaje durante este período. Este es un hallazgo muy raro", señala Daniel Antoine, curador de la exposición.

La muestra llamada "Ancient Lives: New Discoveries" abrirá en mayo próximo y el objetivo es intentar "humanizar" a las momias y contar la historia de cómo vivían, por lo que los curadores han optado por analizar momias de diferentes épocas (la más antigua tiene más de 5.500 años de antigüedad, mientras que la más reciente vivió hace unos 1.300 años) y de diferentes orígenes.

FUENTE http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2014/03/659-571000-9-descubren-un-tatuaje-en-momia-que-vivio-hace-1300-anos-en-egipto.shtml

Descubren el sarcófago y la momia de un sacerdote faraónico de la V dinastía



Interior de un sarcófago descubierto en el cementerio del rey Neferirkare, en la localidad egipcia de Abusir Efe







24 de marzo de 2014. 13:29hEFE. El Cairo.


Expertos checos han descubierto el sarcófago y la momia de un importante sacerdote de la V dinastía faraónica (2.500-2.350 a.C) al suroeste de El Cairo, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. El ministro explicó en un comunicado que la osamenta del religioso, identificado como Nefer, fue hallada durante excavaciones en su tumba en la zona de Abu Sir.

El sacerdote, cuyo sarcófago estaba construido en piedra, desempeñó sus funciones durante el reinado del faraón Neferirkara.



Por su lado, el jefe del Departamento de Egiptología del Ministerio, Ali al Asfar, reveló que la tumba forma parte de un conjunto funerario compuesto de cuatro pasillos, de los que el oriental pertenece a Nefer.

Además, incluye cinco pozos y una puerta falsa de piedra caliza que lleva esculpida los títulos que ostentó Nefer, quien fue además supervisor de la escritura de los documentos reales y confidente del faraón.

La zona de Abu Sir, cercana a la explanada de las pirámides de Guiza, formó parte de la gran necrópolis de la antigua ciudad de Menfis.

Sus monumentos más importantes son los templos del sol y el complejo funerario de la pirámide del rey Sahura, además de otros lugares de culto y tumbas de personajes nobles de la época.




FUENTE LA RAZÓN http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5927530/cultura+arte/descubren-el-sarcofago-y-la-momia-de-un-sacerdote-faraonico-de-la-v-dinastia#.UzgDZ_l_t1Y

Presentan en Egipto dos nuevas estatuas gigantes del faraón Amenofis III




Una de las estatuas presentadas mide más de 11 metros. (Foto: Efe)


Los arqueólogos indicaron que ambas estatuas de cuarcita roja se expusieron en el lugar en que se las había colocado originariamente, en el templo funerario del faraón, también llamado Templo de Millones de Años, a orillas del Nilo.




Arqueólogos presentaron este domingo dos enormes estatuas de Amenofis III, descubiertas en Luxor (al este de Egipto), donde ya se encuentran los dos colosos de Memnón, que representan a este faraón que reinó en ese país durante más de 35 años.


Los arqueólogos indicaron que ambas estatuas de cuarcita roja se expusieron en el lugar en que se las había colocado originariamente, en el templo funerario del faraón, también llamado Templo de Millones de Años, a orillas del Nilo.

Este templo es conocido por los dos colosos de Memnón, que representan a Amenofis III, quien reinó hace unos 3 mil 400 años.

"Hasta ahora, el mundo conocía a dos colosos de Memnón. A partir de hoy, conocerá a cuatro colosos de Amenofis III", dijo la arqueóloga Hourig Sourouzian, quien dirige la misión de conservación del templo.

Los dos nuevas estatuas sufrieron serios daños a lo largo de los siglos, como consecuencia de "fuerzas destructivas de la naturaleza, como terremotos, y luego agua de irrigación, sal, intrusiones y vandalismo", agregó.

Una de las dos estatuas presentadas el domingo muestra al faraón sentado con las manos en las rodillas. Mide 11,5 metros y pesa 250 toneladas.

La segunda estatua representa al faraón de pie.También se presentaron otras piezas, como una estatua de alabastro del faraón o una estatua de su hija, la princesa Iset.

Amenofis III, que reinó entre 1390 y 1352 antes de nuestra era, era el padre de Amenofis IV o Akenatón, el "faraón herético", considerado precursor del monoteísmo por haber tratado de imponer en Egipto el culto exclusivo de Atón.




FUENTE http://www.telesurtv.net/articulos/2014/03/23/presentan-en-egipto-dos-nuevas-estatuas-gigantes-del-faraon-amenofis-iii-6081.html

sábado, 22 de marzo de 2014

Conferencia de Bill Manley: El libro más antiguo del mundo. La enseñanza de Ptahhotep




Se impartirá el próximo lunes 31 de marzo a las 19:00 hrs en el aula B-18 de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense (Madrid)

La entrada es libre.
21 marzo 2014

Por: AEDE Info

Howard Carter, el enigma que dedicó su vida a descubrir la tumba de Tutankamón


Hoy se cumplen 75 años de la muerte del arqueólogo, una personalidad de biografía escurridiza y temperamento singular

ABC
Howard Carter examina el sarcófago de Tutankamón



Los ojos de Howard Carter contemplaron en directo, por primera vez intacta (o casi), la tenebrosa verdad que escondían los restos milenarios de la gloria de los faraones. Él fue quien descubrió, con el ajuar funerario completo, la primera tumba de uno de los antiguos reyes de egipto: Tutankamón. Corría noviembre de 1922 y Carter rompió el sello de entrada a la tumba. Lo hizo lentamente. Y abrieron la primera puerta y encontraron otra puerta al fondo de un corredor. Junto a él estaba su patrocinador, Lord Carnavon, y su hija, Evelyn.

En ese segundo muro realizó una pequeña brecha por la parte superior izquierda e introdujo una débil linterna... Sus ojos fueron los primeros en verlo: la estancia negra al principio, una densa oscuridad de tiempo detenido, 3.300 años, hasta que los ojos se acostumbraron... Y entonces la luz comenzó a reflejar el contenido de la antesala y Carter se vió anegado por la emoción. Después de media vida excavando en mitad del desierto, sus ojos se humedecían cuando Lord Carnavon le preguntó, sin poder soportar la tensión ni un segundo más:«¿Puede usted ver algo en particular?» Y Carter respondió con voz quebrada, volviendo apenas la cabeza para que pudieran oírle: «Sí, se ven cosas maravillosas». Había decenas de objetos desordenados, cajas, sillas, muebles, y una lluvia de reflejos de oro. Un caos dorado y sombras. Tal era el poso de aquella gloria pasados 3.300 años.

Hoy hace 75 años de la muerte por un cáncer linfático de Howard Carter. El faraón niño, desde que él lo vio, no ha dejado de asombrar al mundo. No solo es por el oro y los ricos ajuares, o por los misterios que rodean su muerte prematura -enigmas que la ciencia continúa estudiando con los medios de la medicina nuclear-. Es también porque la apertura de la tumba de Tutankamón (que algunos ladronzuelos debieron tratar de saquear poco después del enterramiento) dioimpulso mundial al conocimiento científico de los ritos funerarios del antiguo egipto. Es el más importante hallazgo de la arqueología hasta la fecha. Por su impacto y también porque dio pie a uno de los falsos arquetipos más populares del siglo XX: la maldición de la momia. Una leyenda alimentada por la muerte de Lord Carnavon en 1923, con la que a todos nos ha gustado alguna vez jugar.

Pero ¿quién fue en realidad Howard Carter, el hombre que hizo posible todo aquello? Era un hombre difícil de vida escurridiza. Subiógrafo T. G. H. James así lo corrobora, porque igual que están bien documentadas sus excavaciones y su posterior lucha por mantener la dirección de la investigación de la tumba de Tutankamón, lo cierto es que se sabe realmente poco, casi nada, de su vida privada.Carter es en realidad un enigma comparable al del joven faraón.

La tenacidad que desplegó frente a la adversidad permite pensar que si hubiera sido un hombre fácil y más diplomático probablemente habría evitado problemas con las autoridades, pero la tumba nunca hubiera sido excavada en su totalidad.

La alegría por el descubrimiento de 1922 dio paso a una serie circunsancias problemáticas y penosas que comenzaron con la decisión de Carnavon de conceder la exclusiva de la excavación al «Times» de Londres. Ello les granjeó la animadversión de los medios de comunicación del mundo, con excepción de los medios egipcios, que invocaron además el odio al extranjero como respuesta al desaire.

En un momento de injerencia política poscolonial en los asuntos de las antigüedades egipcias, la muerte de Carnavon llenó de incertidumbre el futuro de la concesión para excavar la tumba. Por cómo gestionó esa incertidumbre, la figura de Carter arroja tantas sombras como luces merece su fama arqueológica. Trató de renovar la concesión a su nombre y de convencer a Evelyn, la hija de Carnavon, de que la renovase. Los nacionalistas egipcios presionaron al Gobierno, indignados, y todo Luxor era un avispero que giraba alrededor de los dos bandos, con el sarcófago en medio de la polémica. Allí Carter se mostró como autócrata, en ocasiones autoritario, falso y enrabietado. Y cometió su peor error: cerró la tumba en 1924, después de varias amenazas en hojas de avisos que clavaba en el lobby del hotel Winter Palace, mientras el sarcófago colgaba peligrosamente de unas cuerdas con las que se le iba a extraer.

La llegada de un nuevo ministro egipcio, Morcos Bey Hanna,empeoró la situación. En el juicio por recuperar la concesión, el abogado de Carter llamó «bandido» al Gobierno, por quitarle la posesión a la fuerza. Ladrón era un insulto grueso para un árabe y Bey Hanna había estado preso en el pasado por orden de las autoridades británicas. Estallaron protestas callejeras por todo egipto, con numerosos heridos.

Carter recibió la concesión en 1925, a nombre de la hija de Carnavon. Excluía la propiedad de ningún objeto salido de la tumba y acuerdos de exclusividad medios. Carnavon entonces nombró miembro de la expedición al enviado del «Times», con lo que volvió a estallar la polémica. Con mucho esfuerzo y tesón logró acabar el inventario arqueológico en 1932, ya bajo gestión del Gobierno egipcio.

En Gran Bretaña pleiteó por la exclusividad de sus fotografías. En EE.UU. se convirtió en una excéntrica celebridad, con una difícil relación, en ocasiones, con los patronos del Museo Metropolitano. Al final de sus días, algunas piezas extraídas de la tumba que no figuraban en el inventario fueron discretamente llevadas al Museo del Cairo.




FUENTE http://www.abc.es/cultura/20140302/abci-howard-carter-tutankamon-201403012144.html

¿Quién fue el padre de Tutankamón?


Un equipo de arqueólogos españoles pone en duda quién fue el padre de Tutankamón, cuya paternidad se podría atribuir a varios faraones
Foto: Getty




Un equipo de arqueólogos españoles ha obtenido las primeras evidencias de la corregencia del faraón Amen-Hotep III, también conocido como Amenofis III, y su hijo Amen-Hotep IV, también llamado Akenatón. Ambos están considerados como posibles padres de Tutankamón. Según han explicado los responsables de esta excavación, el hallazgo provocará la revisión de la historia de la Dinastía XVIII, "una de las más importantes de la historia de Egipto".



Entre las preguntas que nacen tras este logro está la de quién es el padre de Tutankamón, cómo eran las relaciones de poder entre la familia de Amén-Hotep III y el clero y la instauración del monoteísmo en Egipto.



El arqueólogo principal de la excavación, Francisco Martín, ha explicado que en la tumba de este faraón, en la capilla de la Tumba del Visir en la necrópolis de Tebas, se ha encontrado una representación de los nombres de los dos reyes, padre e hijo, coronados al mismo tiempo, con los dos nombres del protocolo real (Hijo de Re y rey del Alto y del Bajo Egipto) en los fustes de varias columnas, en el mismo espacio y estando seguidas en hilera.



Martín ha indicado que estos datos "confirman" que ambos fueron cofaraones, al menos, durante 10 años, desde el año 30 del reinado del padre. La datación se ha realizado teniendo en cuenta que tumbas como la del visir se construían para conmemorar los años del jubileo, y el primero de ambos reyes juntos, según la historia, fue ese año 30. "Esto no quiere decir que el Amen-Hotep IV no comenzara a reinar junto a su padre antes, pero esto confirma que en ese año ya era rey", ha apuntado.



Para el arqueólogo supone el fin de un debate que, durante muchos años, han protagonizado especialistas en egiptología de todo el mundo: aquellos que defendían la corregencia larga y los que no. "Ahora toca reescribir la historia del final de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.)" y modificar "centenares de libros considerados hasta la fecha clásicos e intocables", ha apuntado.



Así, ahora hay que tomar los últimos diez años del reinado de Amen-Hotep III y solaparlo con la de su hijo." Y eso implica empezar a explicar acontecimientos que sucedieron durante ese tiempo no como una etapa posterior sino como un período coetáneo", ha apuntado.



La figura de Amen-Hotep III ha sido muy importante en Egipto porque marca el comienzo de la reforma monoteísta, que completaría su hijo cuando abandona la actual Luxor y levanta Tell el-Amarna, a mitad de camino de Tebas y Menfis y dedicada al nuevo culto a Atón. Esta capilla fue destruida por Seti I en una primera etapa y por Ramsés II después, para "enterrar la memoria del faraón hereje" como se conocía a Akenatón, según han explicado los expertos.



La supuesta paternidad de Tutankamón



Entre los temas que este logro remueve está el de quién es el padre del conocido rey Tutankamón, que se atribuye a varios faraones, entre ellos a padre e hijo.



La hipótesis sobre Amen-Hotep III se sustenta en el hallazgo de diversos nexos entre su tumba y la del rey niño, así como con la de su Gran Esposa Real, la reina Tiya, del príncipe Tumose, el primogénito de Amen-Hotep III muerto prematuramente, y de la princesa Sitamón, quien a finales del reinado ascendería como Gran Esposa Real.



El otro factor a considerar es el contexto político-religioso existente en el momento de la muerte de Tutankamón. La variedad de utensilios y pertenencias que hacían referencia a Amen-Hotep III o Tiya.



Sin embargo, también hay pistas que han hecho crecer las teorías de que Amen-Hotep IV puede ser el padre. En este caso, evidencias encontradas en los yacimientos arqueológicos de Amarna, Tebas y el Valle de los Reyes, así como estudios antropológicos, radiológicos y genéticos a 11 momias reales entre septiembre de 2007 y octubre de 2009, y entre las cuales se encontraba la de Tutankamón y ascendencia.



El equipo que dirige Martín comienza ahora en Egipto una nueva etapa del proyecto, que financia la Fundación Gaselec (Melilla), y en la que se llevará a cabo una restauración de las columnas del templo en las que un día se hallaban las inscripciones ahora encontradas y que han supuesto este gran logro para la arqueología.


FUENTE Europa Press
http://noticias.terra.es/quien-fue-el-padre-de-tutankamon,7f1d29ed526d4410VgnVCM3000009af154d0RCRD.html

Seis misiones arqueológicas españolas completan la Historia de Egipto

El CSIC, el Instituto de Estudios de Antiguo Egipto y las universidades de Jaén y Barcelona, entre otros, lideran desde hace años en Egipto misiones arqueológicas encaminadas a completar la historia de una de las civilizaciones de la Antigüedad más enigmáticas.



Proyecto Qubbet el Hawa - Universidad de Jaén

Inicio: 2008 - actualidad



Objetivo: "La necrópolis de Qubbet el-Hawa se halla justo en frente de la moderna ciudad de Asuán. En ella se han encontrado a lo largo de diferentes campañas de excavación unas 60 tumbas talladas en la roca de la colina, algunas de las cuales no han sido investigadas nunca, por lo que el proyecto plantea trabajos de excavación, documentación y estudio", explica en su página web, que cita la nº33 como una de las tumbas más importantes: "Es una de las más grandes de la necrópolis y posee una gran potencialidad arqueológica, ya que ha sido documentada la existencia de, al menos, una cámara intacta en el interior con tres sarcófagos decorados de madera".

Financiación: Debido a que la campaña de 2014 se encuentra todavía en marcha, Juan Luis Martínez de Dios, subdirector de la misión, prefiere no hablar de cifras, pero sí detalla a este periódico sus fuentes de financiación: el Ministerio de Economía y Competitividad (Proyecto I+D+I), la Universidad de Jaén, la Asociación Española de Egiptología y la Fundación Qubbet el Hawa.

Principales hallazgos: "Durante las cinco campañas anteriores han tenido lugar múltiples y variados hallazgos, ya sea en los repertorios de materiales así como en su periodicidad cronológica. La sola configuración interior de la tumba QH33 lo consideramos un hallazgo relevante. También cabe destacar los diferentes nichos de enterramiento dentro de la tumba QH33, tanto en los paramentos laterales como en pozos 'subterráneos' de la misma. En algunos casos son enterramientos no violados o expoliados que presentan ataúdes en un estado de conservación más que aceptable. En lo que concierne a los hallazgos muebles, cabe citar los repertorios cerámicos de época de Reino Medio porque aportan una información básica a la hora de datar las fases de ocupación dentro de este periodo. Además hemos hallado todo tipo de elementos relacionados con los ritos funerarios y ajuar de enterramiento de la época: escarabeos, fragmentos de collares de pasta vítrea, ungüentarios, elementos de soporte o reposa-cabezas, restos de ataúdes con decoración o mesas de ofrendas", explica Martínez de Dios.



Proyecto Djehuty -CSIC

Inicio: 2002 - actualidad

Objetivo: "Excavación, restauración y publicación de las tumbas de Djehuty y de Hery, números 11 y 12 enDra Abu el-Naga, una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor. Se espera, además, que las tumbas sean abiertas al público una vez finalizados los trabajos", explica lapágina web del proyecto.

Financiación: Desde 2011, el proyecto cuenta con financiación privada de Unión Fenosa Gas, y públicadel Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que informa a este periódico de una partida de 12.000 euros en concepto de ayuda concedida en 2013 para la campaña dirigida por José Manuel Galán.

Principales hallazgos: En 2006, el equipo liderado por Galán determinó que los egipcios de clase alta pasaban sus ratos libres hace 3.400 años con un juego de mesa mezcla del actual backgamon y de la Oca, hallado en Luxor durante los trabajos de excavación de las tumbas. En 2008, descubrió latumba intacta de un arquero de alto rango del imperio egipcio de 4.000 años de antigüedad y en 2009, halló la cámara sepulcral de Djehuty, alto funcionario del reinado de Hatshepsut, una "auténtica Capilla Sixtina" de 3.500 años.

En 2011, fue descubierto un depósito con más de 80 figuras de barro, de 15 centímetros cada una y una antigüedad de 3.000 años, que pudieron pertenecer al ajuar funerario de un sacerdote. El año pasado, fue noticia el hallazgo de un sarcófago intactode la dinastía XVIIde un hombre llamado Neb, del año 1600 a.C.

Heraclópolis magna - Carmen Pérez Die



Inicio: 1984 - actualidad

Objetivo: Los trabajos que se llevan a cabo en Heracleópolis Magna, ciudad levantada hace cerca de 4.000 años y ubicada a unos 120 kilómetros al sur de El Cairo, buscan su integración en el proceso histórico que tuvo lugar en las orillas del Nilo durante varios milenios, según explica su página web. "El proyecto se lleva a cabo en Egipto mediante excavaciones y en España, en las bibliotecas con la documentación aportada en las campañas", comenta Pérez Die a este periódico. Según la arqueóloga, actualmente la fase de investigación está centrada en "la excavación,restauración y documentación del templo del dios local Heryshef, el estudio de los materiales y de la estratigrafía de la necrópolis del Primer Periodo Intermedio, así como el análisis de la arqueología del paisaje y la arqueoastronomía, religión y creencias vinculados a los dioses locales".

Financiación: El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte informa a este periódico de una partida de20.000 euros en concepto de subvención este año destinado al proyecto liderado por Pérez Die, quien añade que en la campaña de 2012-2013 recibió 32.000 euros.

Principales hallazgos: En 2001, esta misión española informó del hallazgo de pinturas de 4.000 años de antigüedad en una tumba excavada en una de sus campañas, en las que ha logrado establecer una secuencia estratigráfica que refleja la historia cultural y sociológica de la ciudad, desde el Primer Periodo Intermedio, las dinastías faraónicas IX y X, hasta la época saita, la dinastía XXVI.

Proyecto Oxirrinco - Universidad de Barcelona

Inicio: 1992 - actualidad



Objetivo: Tareas de excavación de Oxirrinco, la actual El-Bahnasa es un gran yacimiento arqueológico situado a unos 190 kilómetros al sur de la ciudad del Cairo y en la orilla izquierda del Bahr Yussef. La misión que ha comenzado este mes espera identificar lasestructuras de diferentes templos relevantes, posiblemente dedicados a la diosa de la ciudad, Tueris, o correspondientes a un Serapeo que se menciona en varios papiros, según informa la agencia Efe, que añade que otra de las prioridades será la excavación de la estructura arquitectónica de alrededor de los depósitos votivos de los peces, donde en la última campaña ya aparecieron unas escaleras.

Financiación: Durante los años dedicados al proyecto, la misión ha contado con la colaboración de la Universidad de El Cairo, la Universidad Paul-Valéry Montpellier III, la Sociedad Catalana de Egiptología, el Museo Arqueológico de Barcelona o el Ministerio de Cultura.

Principales hallazgos: Ha sido hallada la antigua ciudad romana de Espania, que podría haber sido fundada por legionarios procedentes de Hispania, y han sido rescatadas pinturas coptas del siglo IV. Más recientemente, en 2005, fue encontrado un sarcófago intacto de la época saita, correspondiente a la XXVI dinastía que reinó entre los siglos VII y VI a.C. y, en 2012, un depósito con los restos de más de un millar de peces que podrían formar parte de algún ritual funerario.

Proyecto Tutmosis III - Myriam Seco

Inicio: 2008 - actualidad



Objetivo: Excavación, restauración y puesta en valor del templo funerario de Tutmosis III en Luxor. Uno de los objetivos más importantes del proyecto, ya desde su inicio en 2008, es la conservación y restauración de las estructuras y materiales del templo.

Financiación: Fundación Botín, Santander Universidades y Cemex.

Principales hallazgos: Fragmentos de estatua con inscripciones, una tumba con corredor, pozo y cámara sellada, un recinto religioso de la época de Ramsés II o abundante cerámica en buen estado de conservación, entre otros descubrimientos de interés. Las campañas de Seco llevan a cabo una constante labor de documentación y restauración de los objetosencontrados, así como un estudio pormenorizado de la estructura del templo.

Proyecto visir Amen-Hotep - IEAE



Inicio: 2009 - actualidad

Objetivo: El monumento en el que trabaja el equipo liderado por Francisco Martín Valentín y Teresa Bedman es de importancia "por ser del mismo periodo de la tumba tebana nº 192 de Jeruef, Senaa, perteneciendo al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 a.C.), y más específicamente al lapso de tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de dicho soberano, el cual constituye uno de los momentos más agitados e interesantes del Imperio Nuevo egipcio", explican en su página web.

"El esclarecimiento de la misteriosa personalidad del Visir Amenhotep Huy, el presunto dueño de la ATT nº 28 de Asasif, a partir de los nuevos hallazgos que se realicen, podría ser de relevante importancia en orden a tratar de completar este escenario de gran vacío histórico, absolutamente trascendente para la correcta comprensión de los acontecimientos que dieron lugar al final de la dinastía XVIII y al nacimiento de la XIX".

Financiación: Fundación Gaselec

Principales hallazgos: En tres campañas, el equipo encabezado por Martín Valentín halló 5.000objetos, entre restos de sarcófagos ricamente policromados, vasijas, collares y amuletos, así como elementos relacionados con el proceso de la momificación como sacos de natrón, una estela con fluidos humanos o restos de una malla para envolver las momias. En 2010, fueron halladas más de 40 momias en el patio solar de la tumba y, este año, el IEAE ha probado lacorregencia de Amenhotep III y Amenhotep IV (Akenatón) a partir de los textos inscritos en cuatro columnas de la capilla nº28 de Asasif.

http://www.elimparcial.es/contenido/135114.html FUENTE

Los últimos descubrimientos en la tumba del visir Amenhotep Huy



En el mes de febrero lanzamos un post sobre los últimos descubrimientos en la tumba de Amenhotep Huy, visir de finales de la Dinastía XVIII, que mostraban evidencias de una corregencia entre Amenhotep III y su hijo Amenhotep IV, posteriormente Akenatón, faraón que impulsó la revolución de Amarna y estableció el monoteísmo de Atón como religión oficial del estado.

Ayer por la mañana ha tenido lugar en el Instituto Egipcio de Madrid una rueda de prensa en la que el Dr. Francisco Martín, que dirige las labores arqueológicas en la tumba del visir, ha explicado los últimos avances en la investigación del sitio y las contribuciones del mismo a la ciencia histórica de la egiptología.


El profesor Francisco Martín (a la izda.) acompañado del Dr. Elsayem Soheim, Consejero de Cultura del Instituto Egipcio, y el Sr. Mohamed Mohsen Ismael, Agregado de Turismo de Egipto en España. Crédito: Manuel Álvarez

Las excavaciones, que se iniciaron en 2009 y aún continúan sus trabajos, han sido organizadas por laMisión Arqueológica Española y han contado con el patrocinio de la fundación Gaselec de Melilla. Del mismo modo, se ha procurado la colaboración y apoyo del Ministerio de Antigüedades de Egipto.

La tumba del visir se adscribe a los años 1360 a 1353 a.C. aproximadamente y se encuentra en lanecrópolis de El Asasif, al oeste de Luxor. Se trata de la tumba más grande de la necrópolis tebana perteneciente a la Dinastía XVIII, con unos 1.000 metros cuadrados de extensión aproximadamente, a los que hay que añadir casi otros 500 de patio exterior.

Del visir Amenhotep Huy se conocen pocos datos, si bien las referencias en la tumba a los reyes Amenhotep III y IV revelan informaciones de vital importancia que sin duda cambian la concepción que se tenía del período final de la dinastía. Se sabe que su memoria fue perseguida post mortem y que su sepulcro fue víctima de numerosos saqueos, pues además de ser una tumba inacabada, se encontró una escultura a la que habían arrancado los brazos y la cabeza.

Pero lo más interesante que plantea es que estos vestigios muestran evidencias de primer orden que apoyan la llamada “teoría de la corregencia larga” entre Amenhotep III y su hijo. El hecho de que ambos pudieran haber compartido el trono es, en palabras del director, “un dilema histórico“ que ha suscitado quebraderos de cabeza y controversias entre los expertos en egiptología.

La teoría sostiene que en torno a los años 28 y 30 del siglo XIV a.C., año en que se celebró la fiesta de renovación del espíritu del faraón (llamada Heb Sed) de Amenhotep III, se solaparon los reinados de éste y su hijo Amenhotep IV, el futuro Akenatón que iniciaría la primera revolución monoteísta de la historia de la humanidad.

La hipótesis de la corregencia trata de llenar el vacío histórico y documental del período conocido como“los cinco años tebanos” de Akenatón, el lapso de tiempo que pasó en Tebas antes de trasladar la corte a Amarna, establecer allí la capital del reino faraónico e impulsar la reforma religiosa.

Las evidencias más relevantes se han extraído principalmente de cartuchos de caliza desprendidosde cuatro de las seis columnas que soportan la capilla, que se han encontrado tanto en el interior como en la vía procesal. Los jeroglíficos inscritos hacen referencia al Heb-Sed de Amenhotep III del año 30, así como al nombre de coronación de su hijo, por entonces Amenhotep IV, constituyendo los primeros indicios arqueológicos que reúnen dentro del mismo sitio referencias a ambos como “hijos de Ra” y “reyes del Alto y Bajo Egipto“.


Cartuchos que evidenciarían un co-reinado entre Akenatón y su padre.

Las aportaciones de este descubrimiento a la historia del Antiguo Egipto son excepcionales: en primer lugar, porque además de corroborar sustancialmente la teoría de la corregencia, plantean otras cuestiones conexas como la posibilidad de que ambos faraonesconsensuaran juntos en ese período la iniciativa revolucionaria.

En segundo lugar, porque transforman la cronología tradicional de la Dinastía XVIII, que quedaría enmarcada entre los años 1543 y 1285 a.C., con el solapamiento de ambos reinados.

Y en tercero, porque además ponen sobre la mesa planteamientos análogos como la cuestión de la paternidad de Tutankamón, ya que si es cierto que la corregencia duró cinco años, sería admisible que el padre del célebre Tutankamón fuese el propio Amenofis III.

El profesor Francisco Martín ha insistido en la necesidad de reconocer este descubrimiento como “un logro de la ciencia española” y ha informado que aún quedan muchos trabajos por terminar, como la excavación del patio y la puesta en valor del yacimiento.

Esta última consiste en la restauración con avanzadas técnicas de la capilla y las columnas, que incluirán a medio plazo la fijación a las mismas de los cartuchos de caliza desprendidos en sus ubicaciones originales, para poner al servicio del turismo un monumento abierto al público. También, la redacción, publicación y difusión de los estudios y artículos pertinentes en torno al descubrimiento y la validez de la teoría de la corregencia, con el fin de proporcionar fuentes documentales y bibliográficas a la investigación histórica.

FUENTE http://redhistoria.com/los-ultimos-descubrimientos-en-la-tumba-del-visir-amenhotep-huy/#.Uy2Apfl5N1Z

Desfallece el obelisco del faraón


Aumenta la presión para que el castigado monumento de Ramsés II, que preside la plaza de la Concorde de París, regrese junto a su pareja en Luxor




El traslado desde Egipto a París del gran obelisco faraónico que se alza en la plaza de la Concorde de París fue una gran aventura que requirió años (de 1831 a 1833) y una proeza de ingeniería. También un desvergonzado expolio a escala gigante. Y a tenor de lo que advierten algunos expertos, una sentencia de muerte para el monumento.

El espigado bloque, de casi 25 metros (sin contar el pedestal) y 250 toneladas, proviene de la entrada del templo de Luxor, cuenta 3.300 años de antigüedad —de los que ha pasado apenas 178 en su actual emplazamiento parisino—, y tiene una pareja, que permanece en su lugar, de la que fue separado sin ninguna consideración histórica o artística (y no digamos ya sentimental).

Levantado con su hermano para cantar la gloria de Ramsés II, al que están dedicadas las inscripciones jeroglíficas que cubren sus cuatro caras, es uno de los más majestuosos y hermosos obeliscos construidos jamás por los antiguos egipcios. Y, según el prestigioso especialista en conservación Eduard Porta, sufre mucho, hasta el punto de que el experto lo califica de “enfermo terminal” que “debe volver a casa”.

La voz de Porta, químico y conservador de museos, coordinador de la restauración de la tumba de Nefertari en los años 1988 a 1992 y asesor del Museo Islámico de El Cairo, es la más reciente de las que se han elevado para advertir de que el obelisco egipcio desfallece en París y amenaza ruina; que el largo miembro de piedra se viene abajo vamos.

“Cuando los franceses se lo llevaron de Luxor estaba en un estado de conservación magnífico”, explica Porta, “pero las condiciones ambientales que viene sufriendo en París son las peores para su conservación, y ahora se encuentra en un estado terrible, muy degradado”.


En el exilio

Hay ocho obeliscos egipcios de más de 20 metros repartidos por el mundo. Además del de la Concorde, figuran en la lista el del Central Park de Nueva York, el del muelle Victoria en Londres, el de Atmeidan en Estambul y los cuatro llevados a Roma (entre ellos, el del Vaticano). El único antecedente de devolución de un obelisco no es egipcio, sino etíope: el de Aksum, de 24 metros, arrebatado por Mussolini en 1937 y devuelto por Italia en 2005.

Porta recuerda que el obelisco, construido en granito rosa de Asuán, es muy susceptible al clima de la capital francesa, letal, dice, para la conservación de la piedra. “El frío intenso, las largas heladas, la nieve, la alta pluviosidad, la contaminación y las vibraciones producidas por el tráfico de vehículos y el metro han provocado que se desarrollen profundas y largas grietas longitudinales”. Para el experto, no hay duda de que el obelisco “estaría mucho mejor en Luxor, ha sufrido muchísimo más en los 180 años desde que lo se lo llevaron que en los más de 3.000 años que pasó en su sitio”. Y añade: “Basta con compararlo con su pareja para darse cuenta del deterioro. El de París es de color gris sucio, manchado, oscuro, feo, mientras que el afortunado que se quedó en Luxor, donde la humedad es muy baja, el aire limpio y la lluvia muy escasa, es amarillo rosado y se conserva muy bien. Grietas, incluso pérdidas de material y demás degradaciones del granito son fácilmente visibles sobre las cuatro caras del obelisco de París”.

Uno de los fenómenos que más está actuando en la degradación de la piedra, detalla Porta, “es el aumento de volumen que se produce cuando el agua pasa de estado líquido al sólido; después de llover o peor, de nevar, si hay un descenso de temperatura por debajo de 0º el agua se congela y aumenta un 8% su volumen. Esa agua al helarse dentro de grietas y aberturas actúa abriendo aún más las fisuras y ensanchando los poros de la piedra lo que permite que entre más agua, y el ciclo continúa”. Hay más: “Cuando sale el sol, la piedra oscurecida por la suciedad y la contaminación empieza a calentarse muy rápidamente, pues el granito es muy buen conductor, el agua se evapora y sus restos concentran sales solubles ya sólidas que corroen el monumento. Otra fuente de daños son los hongos, algas y demás microorganismos”. Los responsables franceses de conservación son bien conscientes de los problemas y han dispuesto una serie de sensores sobre el obelisco, “pero es poco lo que se puede hacer”.

El especialista remarca que el obelisco no apareció en una excavación, sino que se encontraba en su emplazamiento original. “Arrancarlo de allí fue muy fuerte, una atrocidad, como llevarse porque sí una torre de la Sagrada Familia”. El retorno del obelisco se justifica no solo por su estado, subraya Porta, y porque trasladarlo fue un atentado al patrimonio, sino por el desaguisado causado en el aspecto del templo de Luxor al llevárselo. “Cuando miras el edificio es como mirar a alguien al que le falta un diente, da grima”, señala gráficamente.

Los franceses, que envidiaban a Roma, que tenía varios, se hicieron con el obelisco derecho del templo de Luxor como un regalo a su monarquía por parte de Mohamed Alí, virrey de Egipto nombrado por la Sublime Puerta, el Gobierno del imperio turco. “En puridad no podía regalarlo porque no era suyo”. A cambio, los franceses enviaron a los egipcios un reloj, emplazado en la ciudadela de El Cairo, que, recalca Porta, “no ha funcionado nunca”. El encargado del traslado del obelisco fue el ingeniero francés Jean-Baptiste Lebas, ingeniero de la Marina, un genio. La empresa fue muy compleja y requirió abatir el monumento, arrastrarlo hasta el Nilo, cargarlo en un barco especial que lo llevó hasta Alejandría y de allí en otro hasta Toulon, y desde el puerto transportarlo a París, adonde llegó, tras remontar el Sena en barcaza, en diciembre de 1833. Un viaje de 12.000 kilómetros. No fue plantado en la Concorde hasta el 25 de octubre de 1836, en un lugar en el que antes había estado instalada la guillotina, lo que no era un presagio esperanzador.

¿Podría buscarse alguna solución para conservar bien el obelisco en París? ¿Una gran caja transparente, por ejemplo? “¡Te imaginas el impacto visual! ¡Sería horroroso! Aparte de que construirle una vitrina no eliminaría los problemas de la vibración del tráfico, ni la condensación. También se ha hablado de desmontarlo y colocarlo en el interior del Louvre, lo que no parece realista. Lo mejor y lo más barato es pagarle el billete a Luxor”.

¿Hay alguna posibilidad real de que el obelisco vuelva a su casa? “Solo depende de que Francia quiera devolverlo, pero ya se sabe que devolviendo se pone uno muy malo. En realidad, desde el punto de vista técnico, sería muy sencillo transportarlo ahora. Nada que ver con la odisea que fue llevárselo. Bastaría con meterlo en un gran avión de transporte y en seis horas lo tienes en Luxor”. Estaría, claro, el problema de qué poner en su lugar. “Eso a mí no me importa, ¡que pongan una estatua de Carla Bruni!”.

Zahi Hawass, el exresponsable de antigüedades egipcio, ya inició una campaña para reclamar que se prestara un mayor cuidado a los obeliscos exiliados, recuerda Porta. Hawass exigió a EE UU que se restaurara el obelisco alejandrino que se alza desde 1880 en el Central Park de Nueva York, a su entender en un injustificable estado de abandono. Su caída (de Hawass) impidió el segundo paso que era reclamar el retorno del obelisco.




FUENTE http://cultura.elpais.com/cultura/2014/03/17/actualidad/1395088044_371051.html

martes, 18 de marzo de 2014

La pequeña gran pirámide de Micerino


A pesar de ser la menor de las tres tumbas reales de Giza, en Egipto, es un edificio monumental cuyo complejo funerario proporcionó hallazgos muy importantes a los arqueólogos



En el extremo sudoccidental de la planicie de Giza (Egipto) se alza la pirámide de Micerino, la tercera de las tres grandes pirámides que forman el que posiblemente sea el yacimiento arqueológico más famoso del mundo. Mucho menor que sus dos grandes hermanas, las tumbas de Keops y Kefrén, con las que está alineada, la de Micerino (o Menkaure) es, sin embargo, un edificio imponente, completado con un gran complejo funerario que ha dado muchas sorpresas a los egiptólogos.

La pirámide llevaba el nombre del rey que la mandó construir: 'Menkaure es divino'. No hay gran cosa que se sepa a ciencia cierta de este soberano de la IV Dinastía. Su biografía se puede encajar en un telegrama. Herodoto (484-425 aC), que visitó el país del Nilo miles de años después de su muerte, recogió el recuerdo que de él guardaba la tradición y que lo describía como un monarca bueno, en contraste con la crueldad de sus ambiciosos antecesores. No es una fuente a la que se pueda acudir con plena confianza, pero en ella se basan las breves semblanzas biográficas que se pueden encontrar, como la que presentan Ian Shaw y Paul Nicholson en el 'Diccionario Akal del Antiguo Egipto' (editado por Akal): "Micerino (2532-2502 aC). Hijo de Kefrén y nieto de Keops", fue recordado como "un soberano tremendamente piadoso y como un justo gobernante. Cuando a través del oráculo de Buto supo que solo le quedaban seis años de vida, se cuenta que duplicó efectivamente el tiempo que le quedaba celebrando banquetes incesantes todas las noches". Los años de reinado indicados por Nicholson y Shaw son una estimación, porque las pocas fuentes disponibles no concuerdan. Manetón, un sacerdote e historiador que vivió mucho más tarde, en el siglo III aC, le adjudicó un reinado de 68 años, a todas luces una duración exagerada. Los historiadores actuales creen que debió de ocupar el trono entre 18 y 30 años.

No se sabe mucho más de su familia. "Desde el punto de vista genealógico, la parte final de la Dinastía IV resulta muy problemática", explican Aidan Dodson y Dyan Hilton en 'Las familias reales del Antiguo Egipto' (editado por Oberon). Parece que Micerino "tuvo por lo menos dos esposas, dada la presencia de un par de pirámides pequeñas junto a su ejemplar subsidiario -o pirámide satélite- dentro del complejo, una de las cuales albergaba el esqueleto de una mujer joven. No se sabe con certeza el nombre de ninguna mujer que se casara con el rey, pero el hijo de Khamerernebty II fue enterrado en un cementerio claramente asociado a la pirámide de Micerino y, por tanto, es muy probable que esta dama fuera su esposa. Quizá fue enterrada en una de las pirámides pequeñas, aunque también pudo serlo en cualquier otro lugar de Giza. Una mujer de la que conocemos sin duda su tumba fue Rekhetra, de la que se dice que fue tanto esposa como hija de un rey; por desgracia, desconocemos sus nombres, aunque posiblemente fue esposa de Micerino. Por lo general, carecemos de claras afirmaciones de relaciones familiares, pero el emplazamiento de la tumba del príncipe Khuenra nos permite estar razonablemente seguros de que fue hijo de Micerino".

La pirámide y sus dependencias interiores

Su propia pirámide parece ser la prueba más evidente de que el reinado de Micerino tuvo un final abrupto, porque la construcción tuvo que rematarse a toda prisa y muestra rastros de cierta improvisación para salir del paso. Aunque el proyecto original contemplaba revestirla de granito rojo traído en barcazas desde la región de la primera catarata, fue acabada con bloques de caliza pintados para simular el color. Además se añadieron nuevas construcciones al conjunto durante las dinastías V y VI, lo que demuestra que el culto a este rey sobrevivió mucho tiempo. Esta pirámide es la 'pequeña' de las tres grandes de Giza, por lo que siempre suele quedar en un segundo plano. Pero si pudiéramos separarla de las de Keops y Kefrén, veríamos que es un edificio impresionante que llamaría la atención por su volumen si se alzara en cualquier ciudad europea. En su estado original debió de medir unos 66 metros de altura, solo 3 menos que los campanarios de Notre-Dame de París, por ejemplo. La base cubre un área de 102,2 por 104,6 metros y el ángulo de las caras es 51º 20' 25". Resulta llamativa la grandeza de los edificios que completan su complejo funerario. Frente a la cara sur se alzan otras tres pirámides menores, conocidas como 'pirámides de reinas', aunque su función no está clara y por lo menos una, la más oriental, que tuvo las caras lisas, pudo estar destinada a albergar el 'ka' del rey, algo así como su fuerza vital o parte de su espíritu. Junto a la cara este de la pirámide de Micerino se construyó un templo funerario, del que parte una calzada de 608 metros de longitud -completada en ladrillo por Shepseskaf, sucesor de Micerino- que llega hasta el llamado templo del valle.

Una cicatriz en la cara norte

Como todas las grandes pirámides, parece que la de Micerino recibió la visita inevitable de los ladrones de tumbas ya en la Antigüedad, aunque la agresión más notable que sufrió es más reciente. Su cara norte muestra una cicatriz enorme, abierta en 1196 por Al-Aziz Uthman, hijo de Saladino, según unos con intención de alcanzar los supuestos tesoros que albergaba el edificio, según otros con el propósito de usar la tumba como cantera de piedras ya trabajadas. En todo caso, el corte no llegó a las dependencias internas de la construcción. Situadas en realidad debajo de la base de la pirámide, no fueron descubiertas hasta la llegada, ya en el siglo XIX, del coronel Howard Vyse y el ingeniero John Perring, cuyas intenciones, en teoría más honradas, no salvaron la brutalidad de sus métodos, que incluían el uso de la pólvora para acabar con obstáculos demasiado molestos. Vyse y Perring trataron de encontrar el acceso al interior empezando por perforar desde el fondo la brecha de Uthman, que resultó ser un camino equivocado. Dedujeron que la entrada tendría que estar orientada como las de las pirámides de Keops y Kefrén, por lo que empezaron a despejar de arena la base del lado norte de la de Micerinos.

Por fin, dieron con ella a unos cuatro metros de altura el 29 de julio de 1837. Acompañado por el artista Edward Andrews, Vyse exploró el interior, que presentaba un plano llamativamente complejo. Tras un pasaje descendente de más de 31 metros de longitud, llegaron a una serie de dependencias que incluían una cámara decorada con paredes talladas con el motivo de 'puerta falsa', una gran antecámara, un pasaje descendente hasta otra sala con seis nichos y una cámara sepulcral en la que encontraron un bonito sarcófago de basalto rojo, decorado con el motivo 'fachada de palacio', al que le faltaba la tapa y estaba vacío. También hallaron en la cámara anterior los restos de la tapa de un ataúd antropomórfico de madera con el nombre de Micerino y huesos humanos. La caja de madera era de una época muy posterior a la IV Dinastía (Dinastía XXVI), lo que demostraba que el enterramiento real fue renovado por lo menos en una ocasión. En cuanto a los huesos, investigaciones modernas mediante el radiocarbono demostrarían que pertenecen al periodo copto.



El trozo de ataúd de madera con el nombre de Micerino escrito en cartuchos, hallado por Vyse

Los obreros de Vyse extrajeron el sarcófago de basalto con dificultad para enviarlo al Museo Británico. Pero no llegó a su destino. Fue embarcado en la goleta 'Beatrice', que acabó hundida frente a Cartagena el 30 de octubre de 1838, lo que convierte a la pirámide de Micerino en la única cuyo sarcófago ha desaparecido en un naufragio, algo que quizá no pueda competir con los supuestos misterios de la Gran Pirámide de Keops, pero que resulta innegablemente insólito.

Tras las andanzas de Vyse y Perring, la pirámide recibió la visita más o menos interesada de diversos arqueólogos, incluido el gran egiptólogo Flinders Petrie. Sin embargo, el que ha pasado a la historia como su principal investigador es el estadounidense George Reisner.

George Andrew Reisner (1867-1942) fue un arqueólogo formidable que a menudo suele ser recordado como el 'Petrie americano' por la precisión de su trabajo y la minuciosidad de sus registros. El egiptólogo Mark Lehner destaca de sus métodos la atención que prestó a la estratigrafía y la formación de los yacimientos, y el uso exhaustivo que hizo de la fotografía como herramienta de documentación. A Reisner le obsesionaba obtener la mayor cantidad posible de datos de una excavación, que, al fin y al cabo, es una técnica agresiva. "El excavador es un destructor -escribió-; y el objeto que destruye es parte del registro de la historia del hombre que no puede sustituirse ni mejorarse. Debe plantearse el trabajo de campo siendo consciente de esto. La única justificación posible para obrar así es que pretenda obtener del yacimiento antiguo que destruye todas las pruebas históricas que contiene" (citado por Lehner en 'Todo sobre las pirámides', editado por Destino).

Con ayuda de la señora Hearst

Resulta curioso que un excavador así llegara a la arqueología indirectamente. Reisner nació en Indianapolis, de padres alemanes, originarios de Worms. Se matriculó en Harvard con la intención de estudiar Derecho, y así lo hizo. Pero en 1893, ya doctorado, obtuvo una beca que le permitió trasladarse a Berlín, donde se dedicó a estudiar algo muy poco relacionado con las leyes: lenguas semíticas. De estas pasó a los jeroglíficos y a la Egiptología, como alumno de Adolf Erman y Kurt Sethe. Después de trabajar un año en el Museo Egipcio de El Cairo (1897), regresó a Harvard como profesor de Egiptología y empezó a ser patrocinado por una filántropa excepcional, Phoebe Apperson Hearst, la madre del magnate del periodismo William Randolph Hearst. La señora Hearst pagaría de su bolsillo las excavaciones de Reisner en las necrópolis de los reyes de Napata de Nuri, El-Kurru y Gebel Barkal (Sudán), en las que excavó las tumbas piramidales de 73 monarcas nubios. Su hallazgo más célebre, y que merece un artículo aparte, tuvo lugar en Giza en 1925 y ocurrió por un golpe de azar. La pata del trípode de una cámara se hundió en la arena, revelando la existencia de un pozo de 27 metros de profundidad por el que se accedía a la que resultó ser la tumba de Hetepheres, la madre de Keops. Reisner trabajaría en Egipto hasta su muerte en 1942, aunque en sus últimos años no pudo excavar a causa de su ceguera.

El arqueólogo estadounidense George Reisner

Reisner excavó en la pirámide de Micerino y su complejo funerario entre 1906 y 1924, a la cabeza de la expedición de la Universidad de Harvard. El arqueólogo se hizo cargo de esta parte de la necrópolis de Giza por sorteo, aunque el proceso también ha sido descrito como una subasta: Gaston Maspero, jefe del Servicio de Antigüedades egipcio, decidió que las diversas expediciones extranjeras interesadas por el gran cementerio real de la IV Dinastía "se entendieran entre ellas para delimitar sus concesiones. Esto se llevó a cabo en 1902, en una reunión" en la terraza del Hotel Mena House "a la que asistieron el alemán Ludwig Borchardt, en nombre de George Steindorff, el italiano Ernesto Schiaparelli y el estadounidense Georg Reisner. Al primero, profesor de Leipzig, le tocó en suerte el sector de la pirámide de Kefrén y una parte del cementerio situado al norte de la misma; al segundo, director del Museo de Antigüedades Egipcias de Turín, otra parte del mismo cementerio, conocida como la 'necrópolis del oeste' con relación a la Gran Pirámide; al tercero, que era director de la expedición egipcia Hearst de la Universidad de California, y después de la expedición conjunta de la Universidad de Harvard y el Museo de Bellas Artes de Boston, todo el complejo funerario de Micerino, así como las franjas norte y sur de la necrópolis del oeste, más la situada al este de la pirámide de Keops", detalla Jean-Pierre Corteggiany en su estupendo librito 'Las grandes pirámides: crónica de un mito' (editado por Blume).

Como la pirámide de Micerino en sí ya estaba bastante 'tocada', Reisner "se dedicó a los elementos del complejo piramidal, que se mostró proporcionalmente más desarrollado que los de Keops y Kefrén. Desde 1906 a 1924, con las interrupciones debidas a los trabajados realizados de forma paralela en Nubia y Sudán, descubrió el templo alto junto a la cara este de la pirámide, la calzada que unía este último con el templo del valle, las capillas de tres pirámides de reinas y, por último, el sector de mastabas pertenecientes a los sacerdotes funerarios del culto real".

Estatuas excepcionales

La excavación del templo junto a la cara este, construido con bloques de piedra caliza local de hasta 200 toneladas, "mostró que el conjunto dedicado al culto, inacabado a la muerte de Micerino, había sido terminado con ladrillos por su sucesor, Shepseskaf". Aquí, el equipo de Reisner encontró los restos de una gran estatua del rey sedente que en su día debió de alzarse en el centro del templo.

"La excavación del templo bajo reservaba sorpresas de otro tipo", destaca Corteggiani: el descubrimiento en 1908 de una serie de preciosas estatuas intactas "que están entre las obras maestras de la escultura egipcia. Junto a fragmentos no despreciables de una abundante estatuaria, Reisner encontró una efigie magnífica de la pareja real y no menos de cuatro tríadas que representaban, todas ellas, al rey acompañado de la diosa Hator y de un nomo (o diosa provincial)". En tiempos de Micerino Egipto, estaba dividido en una treintena de estas demarcaciones administrativas y es posible que hubiese en el templo un conjunto escultórico por cada una de estas 'provincias'.



Micerino flanqueado por Hathor, a la izquierda, y la personificación de un nomo

¿Por qué Micerino construyó una pirámide mucho más pequeña que sus inmediatos antecesores? Quizá porque el país estaba agotado después del enorme esfuerzo humano y económico que debió suponer el levantamiento de los desmesurados monumentos funerarios de Snefru, Keops y Kefrén. Así lo apunta Toby Wilkinson en 'Auge y caída del Antiguo Egipto' (editado por Debate): "Tres generaciones de enormes inversiones -humanas, materiales y administrativas- en la construcción de pirámides transformaron Egipto, pero a la vez acarrearon un consumo insostenible de sus recursos. El sucesor de Jafra (Kefrén), Menkaura (Micerino), fue el último rey que construyó una pirámide en Giza, y lo hizo a una escala mucho más reducida". Los reyes de las dinastías V y VI recuperaron el modelo piramidal para sus tumbas, pero a una escala menor y con métodos constructivos más sencillos y menos costosos, que incluyeron los rellenos de escombros y el uso de piedras más pequeñas. Con Micerino murió la época de las grandes pirámides de piedra.

Una estatua de Micerino y su esposa sale a la luz durante las excavaciones dirigidas por Reisner.


FUENTE http://www.elcorreo.com/vizcaya/20140314/mas-actualidad/sociedad/pequena-gran-piramide-micerino-201403132236.html

EEUU devolverá unas piezas egipcias robadas, dice un ministro de Egipto

El ministro de antigüedades egipcio dijo el miércoles que las autoridades de EEUU había acordado devolver ocho piezas faraónicas que entraron de contrabando en Estados Unidos en 2011.



EEUU devolverá unas piezas egipcias robadas, dice un ministro de Egipto


El ministro de antigüedades egipcio dijo el miércoles que las autoridades de EEUU había acordado devolver ocho piezas faraónicas que entraron de contrabando en Estados Unidos en 2011.

En una declaración publicada en la agencia oficial de noticias egipcia MENA, Mohamed Ibrahim dijo que le habían asegurado la devolución de las piezas durante una visita oficial en Washington D.C.

Las piezas "representan la antigua civilización egipcia", dijo Ibrahim, e incluyen modelos de barcos de madera de hace casi cuatro milenios, la tapa de un sarcófago pintada con el retrato de su ocupante fallecido y una momia recubierta con vendas decoradas con colores.

La declaración señalaba que responsables de Seguridad Nacional de EEUU se hicieron con las obras de arte cuando llegaron a la aduana de Nueva York y que probablemente habían sido desenterradas ilegalmente y trasladadas de contrabando.

Egipto y otros países árabes con problemas de seguridad y agitación política desde las revueltas de la Primavera Árabe de 2011 han tenido dificultades para asegurar los lugares históricos y frenar el contrabando.

Varias piezas desaparecieron del museo de antigüedades de El Cairo durante la revuelta que derrocó al presidente autocrático Hosni Mubarak.

En Siria, los yacimientos arqueológicos han sido constantemente saqueados y en algunos casos pulverizados por bombas en la brutal guerra que comenzó hace tres años para derribar al presidente Bashar el Asad, en la que han muerto más de 100.000 personas.

(EuropaPress)

Encuentran una estatua de Iset en Luxor





AP.

Un equipo de arqueólogos europeos ha encontrado una estatua de alabastro de casi dos metros de alto y que data aproximadamente del 1350 a.C. La estatua corresponde a una princesa faraónica, Iset, una de las hijas del faraón Amenhotep III; quien tras morir fue objeto de culto. Fue encontrada junto a un templo funerario en las afueras de la ciudad de Luxor, en el sur de Egipto.

El ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim dijo en una declaración que la pieza formaba parte de un conjunto escultórico mayor de unos 14 metros que guardaba la entrada al templo y que representaba al propio Amenhotep III.

La relevancia de este descubrimiento radica en que es la primera vez que se encuentra una estatua que une únicamente a Iset con su padre, pues ya han sido descubiertas muchas otras que la representan con sus padres y hermanas.




FUENTE REDHISTORIA http://redhistoria.com/encuentran-una-estatua-de-una-princesa-faraonica-en-luxor/#.Uygba_l5N1Z

Un escarabeo, una daga y remos, entre el ajuar funerario de Tutankhamón



Málaga, 16 mar (EFE).- Un escarabeo -amuleto con forma de escarabajo-, una daga o unos remos son algunos de los muchos objetos, cada uno con un significado, que podían componer un ajuar funerario en el antiguo Egipto, como revela el libro "Tutankhamón. Vida y muerte de un faraón", de Christiane Desroches Noblecourt.



Un escarabeo, una daga y remos, entre el ajuar funerario de Tutankhamón


Málaga, 16 mar (EFE).- Un escarabeo -amuleto con forma de escarabajo-, una daga o unos remos son algunos de los muchos objetos, cada uno con un significado, que podían componer un ajuar funerario en el antiguo Egipto, como revela el libro "Tutankhamón. Vida y muerte de un faraón", de Christiane Desroches Noblecourt.

"Había una gran cantidad de objetos que entreveraban la momia de Tutankhamón, por la costumbre egipcia de poner pequeños amuletos según se iba terminando de vendar la momia", ha afirmado en una entrevista con Efe el egiptólogo José Miguel Parra, autor de la traducción de la obra de Desroches, publicada por la editorial Confluencias.

Mientras que la daga de hierro tenía como fin proteger al difunto, el escarabeo se situaba cerca del corazón, órgano que "nunca se extraía del cuerpo, porque para los egipcios era la sede de la inteligencia y de los sentimientos".

En tiempos de Tutankhamón, durante la dinastía XVIII, "se pensaba que el muerto llegaba al más allá y allí su corazón era pesado contra la pluma de Maat, palabra que significa justicia, equilibrio y lo que tiene que ser".

"Si el corazón no pesaba lo mismo que la pluma, el difunto no podía llegar al más allá y era devorado por un monstruo", explica Parra, y por eso junto al corazón se colocaba un escarabeo con una fórmula que rezaba: "Oh, corazón, cuando toque el momento del juicio no me traiciones, no me pongas en compromiso y déjame alcanzar el más allá".

No menos curiosa es la explicación de la presencia de remos entre las estancias de madera que protegían los sarcófagos, ya que pretendían que el faraón "pudiera desplazarse en el más allá, que se creía que era un mundo gobernado por las aguas del Nilo".

El libro de Desroches Noblecourt, publicado por primera vez en 1963, tiene un propósito divulgador y está acompañado por numerosas ilustraciones, por lo que está dirigido al público general y no sólo a los especialistas en la materia.

Además de describir el ajuar encontrado en su tumba tras el descubrimiento de ésta en 1922, la obra relata lo poco que se sabe de la vida de Tuttankhamón, que llegó al trono en torno a los 10 años y murió con unos 18, y contribuye a arrojar luz sobre la supuesta "maldición" que cayó sobre quienes hallaron al faraón.

Desroches Noblecourt (1913-2011), considerada una de las grandes maestras de la egiptología, estudió en la Sorbona "y se sobrepuso a la inquina de otros estudiantes por ser mujer y por su valía", ha apuntado Parra, además de convertirse en 1938 en la primera mujer en dirigir una excavación.

Durante la ocupación alemana de París, se unió a la Resistencia francesa para salvar los tesoros egipcios de las manos nazis, y llegó a ser detenida cuando llevaba un mensaje a un jefe de este grupo.

Más tarde sería la artífice de que los monumentos de Nubia se salvaran de ser inundados por la construcción de la presa de Asuán, para lo que recabó el apoyo de la UNESCO y consiguió el traslado de algunos de estos templos, como el de Debod, que se puede visitar en Madrid.

(Agencia EFE)

FUENTE LA INFORMACIÓN http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/arqueologia/un-escarabeo-una-daga-y-remos-entre-el-ajuar-funerario-de-tutankhamon_jIZiNCVh2ElPOPaxjyj575/


martes, 11 de marzo de 2014

Cuatro tumbas excavadas en la roca del Reino Nuevo descubiertas en Asuán pueden cambiar la histora de la isla de Elefantina




Los habitantes del Este Asuán se han tropezado accidentalmente con un conjunto de tumbas excavadas en la roca en la isla de Elefantina.

El Ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, dijo a Ahram Online el lunes que los primeros estudios sobre las pinturas murales de estas tumbas revelan que datan de época del Reino Nuevo , lo que convierte el hallazgo en un descubrimiento muy importante que pudiera cambiar la historia de la isla Elefantina.

Ali El- Asfar , Jefe de la Sección de Antigüedades Egipcias, explicó que la primera tumba pertenece a un alto funcionario de Elefantina llamado User que fue príncipe de Elefantina durante el Reino Nuevo.

La tumba de User está muy bien decorada con escenas donde se le representa a él en diferentes posiciones con su familia y sus deidades. Entre las pinturas murales cabe destacar una escena en la que el fallecido, vestido con una piel de leopardo, llevaba ofrendas para depositarlas en una mesa de ofrendas acompañado de cinco sacerdotes, declaró El- Asfar .

El Jefe de los monumentos de Asuán, Nasr Salama, dijo que la segunda tumba pertenece a Ba- Nefer , Supervisor de los Sacerdotes de los dioses en Elefantina. Su tumba también está grabada con escenas que donde se le representa en diferentes posiciones con su familia y sus deidades.

La tercera tumba pertenece al Portador de los Sellos del Alto Egipto y Gobernante Elefantina, Amenhotep, mientras que la cuarta pertenece al gobernante de Elefantina User Uadyat .

Salama declaró a Ahram Online que la tumba de Amenhotep cuenta con una distinguida fachada decorada con textos jeroglíficos y sin ninguna escena. Las paredes interiores están decoradas con escenas que representan al difunto con su esposa, el sacerdote de la purificación y un escriba del campo.
Dijo Ibrahim que estas tumbas están en proceso de restauración con el fin de abrirlas al público.

Fuente:http://english.ahram.org.eg/NewsContent/9/40/95767/Heritage/Ancient-Egypt/New-Kingdom-tombs-discovered-in-Egypts-Aswan.aspx

9 marzo 2014

Fuente: AEDE Info

Descifran una carta que escribió un soldado egipcio hace 1.800 años

Carta soldado egipcio
Foto: MAGE COURTESY BANCROFT LIBRARY AT THE UNIVERSITY O





Científicos de la Universidad de California Berkeley han descifrado el contenido de una carta que data de hace 1.800 años y que fue escrita por un soldado egipcio que se muestra desesperado por volver a casa con su familia. La misiva está escrita principalmente en griego.







El remitente es Aurelio Polion que, según han señalado los expertos, probablemente servía como voluntario en una legión romana en Europa. En el texto Polion le dice a su familia --madre, hermana y hermano-- que está "desesperado por saber de ellos" y que va a pedir permiso para hacer el largo viaje a casa para verlos.

"Rezo noche y día para que usted tenga buena salud y siempre hago una reverencia ante los dioses en su nombre para su bienestar", se puede leer en la carta, en la que añade: "estoy preocupado por ti porque, a pesar de que has recibido cartas mías a menudo, nunca me has escrito de nuevo para que yo pueda saber cómo". El resto de la frase no ha sobrevivido.

Además, el dorso de la carta contiene instrucciones para el transportista para que le entregue la misiva a un veterano militar, cuyo nombre puede haber sido Acucio León, encargado de enviarla a su familia.

La carta fue encontrada, hace más de un siglo, fuera de un templo en la ciudad egipcia de Tebtunis por una expedición arqueológica dirigida por Bernard Grenfell y Arthur Hunt. En el lugar se encontraron también numerosos papiros y, hasta ahora, quedaban muchos por traducir.

En el autor del trabajo, Grant Adamson, ha señalado que no está seguro de que la familia respondiera a Polion, pero parece que su mensaje sí fue entregado a sus familiares. "La carta menciona direcciones y lugares egipcios y se encontró en un templo egipcio del periodo romano, situado no muy lejos del río Nilo", ha indicado.

El estudio, que ha sido publicado en 'American Society of Papyrologists', precisa que Polion, que vivió en una época en que el Imperio Romano controló Egipto, fue parte de la legión II Adiutrix situada en Panonia Inferior (alrededor de lo que hoy es Hungría). "Creo que él salió de su país sin saber dónde iba a ser asignado", ha explicado el autor.




FUENTE EUROPAPRESS http://www.europapress.es/ciencia/noticia-descifran-contenido-carta-escribio-soldado-egipcio-hace-1800-anos-20140308120038.html

Descubren la estatua de una hija del faraón Amenhotep III



La estatua fue descubierta durante la restauración del templo funerario de Amehotep III. (Archivo)

Efe. El Cairo.


Arqueólogos europeos han descubierto una estatua que representa a "Iset", una de las hijas del faraón Amenhotep III (1390-1352 a.C.), en la zona de Luxor, en el sur de Egipto, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

En un comunicado, Ibrahim explicó que la pieza arqueológica fue hallada por un equipo de expertos presidido por la arqueóloga armenia Hourig Sourouzian, durante los trabajos de restauración del templo funerario de Amehotep III en la zona de Kom al Hitan, situado en la ribera oeste del río Nilo.

La estatua, que mide 1,70 metros de altura y 52 centímetros de ancho, formaba parte de un coloso de alabastro de catorce metros de alto, que representa a su progenitor y estaba emplazado en uno de los portones del templo, precisó el ministro, que recordó que la mayoría de las partes de esa construcción han sido descubiertas durante los últimos años.

Ibrahim destacó que la importancia del hallazgo radica en que es la primera vez que se encuentra una estatua que une solo a "Iset" con su padre, ya que se han descubierto muchas otras que la representan con sus padres y hermanas, y que son exhibidas en el Museo Egipcio de El Cairo.

Por su parte, el jefe del Departamento de Egiptología del Ministerio, Ali Al Asfar, precisó en la nota que la estatua representa a la princesa entre los pies de su padre, la cual lleva una peluca redonda, una túnica larga y un collar en la mano derecha.

Asimismo, reveló que el rostro ha sufrido los efectos de la erosión, al tiempo que tiene grabadas inscripciones con su nombre y los títulos que ostentó, como "la amada de su padre".

Amenhotep III, también conocido por su nombre griego, Amenofis III, fue uno de los faraones más destacados de la dinastía XVIII, y padre del rey Akenatón y abuelo de Tutankamón.



FUENTE http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5781884/descubren-la-estatua-de-una-hija-del-faraon-amenhotep-iii#Ttt1Z3dltCXeGgDi

La tumba de un estadista faraónico sale a la luz en Luxor








Pinturas halladas en la tumba recién descubierta en Luxor. CTAM Min Project

Tebas, la que Homero bautizó como la ciudad de las cien puertas, tiene aún muchos portillos por abrir. Un misión hispano-italiana acaba de hallar en una de las áridas sierras de la actual Luxor la tumba de May, un alto funcionario de la dinastía XVIII al que los relieves presentan como un importante estadista encargado de supervisar los caballos, el ganado y los campos del faraón.

El descubrimiento fue fruto del azar. "Encontramos un abertura cuando estábamos realizando los trabajos de limpieza e inspección en las tumbas de Min y Kampp 327, que pertenece a un personaje desconocido", relata a EL MUNDO la egiptóloga canaria Mila Álvarez Sosa, directora de la misión arqueológica "Min Project".

Y la hendidura marcó el camino hacia la sepultura de May. "Hallamos un túnel. Accedimos a él con dificultad, empezamos a caminar metros y metros y al final entramos en una sala longitudinal llena de escombros", detalla la experta, al frente de una expedición que concluyó a finales de enero su primera campaña en Luxor, a 600 kilómetros al sur de El Cairo
"Al llegar a una segunda sala transversal nos dimos cuenta de que estábamos en una tumba en forma de T típica de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.)", dice con la emoción aún de ir ganando terreno a "la oscuridad inmensa" que habitaba el lugar. "Es una sensación de shock y tensión. Hay que evitar dañar los restos y tener un accidente. La alegría viene después al asimilar la noticia. Es un nuevo personaje que sale a la luz y que tiene una historia", rememora.
Cuando la linterna alumbró los relieves que decoran la tumba, se confirmaron sus primeras pesquisas. "Son escenas e inscripciones propias de esa dinastía. No se conservan en perfecto estado y una parte está sepultada bajo los escombros pero pudimos contemplar escenas de graneros, del difunto delante de una mesa de ofrendas o cazando y pescando en las marismas con su familia", precisa Álvarez Sosa.

Las pinturas, a las que el deterioro no ha logrado despojar de su color original, representan el universo del alto funcionario que buscó allí el descanso eterno. May aparece junto a su esposa Neferet en un banquete funerario con una copiosa variedad de alimentos. Según la egiptóloga, hay escenas imposibles de identificar hasta que no se realice la excavación de un enterramiento que pudo ser saqueado y reutilizado en época posterior.

La "llave" que permitió descifrar la filiación del difunto fue un "cono funerario" localizado en la tumba de Min. "El 'cono funerario' viene a ser una especie de documento de identidad que se colocaba fuera de las tumbas y en el que figuraba el nombre y los títulos del propietario", explica Álvarez Sosa. La inscripción arrojó luz sobre un personaje desconocido hasta la fecha.


Una de las arqueólogas durante las excavaciones en la tumba. CTAM Min Project

"May fue supervisor de los campos, del ganado, de todos los caballos del rey, venerado ante Osiris (deidad de la fertilidad y la vegetación) oconfidente del buen dios", apunta la experta.

"La tumba pertenece a un importante estadista de la dinastía XVIII", destacó el ministro de Antigüedades egipcio Mohamed Ibrahim en un comunicado. Las inscripciones, agregaron desde el ministerio, revelan detalles de la vida cotidiana del dueño de la tumba, sus relaciones familiares y el lujoso estilo de vida de los altos funcionarios durante aquel período de la civilización faraónica.

La sepultura no ha sido desenterrada en su totalidad porque -cuenta la directora del proyecto- el patio y la entrada principal están repletos de restos que deben ser retirados. "La cámara funeraria de May se debería encontrar pero de momento no sabemos donde está", reconoce Álvarez Sosa.

Sin embargo, la misión -integrada en su primera y exitosa campaña por quince personas- iniciará el próximo octubre una nueva temporada centrada en la tumba de Min, tutor del que luego sería Amenhotep II, el faraón que conservó el gran imperio legado por su padre Tutmosis III.

Hallar la cámara funeraria de Min -cuya miríada de cargos y títulos indican su importancia en la corte de Tutmosis III, apodado el "Napoleón de Egipto"- es el principal objetivo de un expedición patrocinada por el gobierno de Canarias, Museos de Tenerife y el Cabildo de La Palma, entre otros.

Ubicada a los pies de la colina de Sheij Abd el Gurna, en la orilla oeste de la antigua Tebas, la tumba de Min no había sido hasta ahora examinada en detalle. Tan solo viajeros como Champollion, Burton y Rosellini habían rescatado del olvido algunas escenas e inscripciones hoy parcialmente desaparecidas. "Los planos antiguos que teníamos casi nos engañan. Son tumbas mucho más complejas de lo que aparece en los planos", concluye la egiptóloga.




FUENTE EL MUNDO http://www.elmundo.es/ciencia/2014/03/07/5319a2bdca4741596d8b4571.html

VI Jornadas de Egiptología en Valencia: Dinastía XVIII. El esplendor del Antiguo Egipto





Los días 12 y 13 de abril, la ciudad de Valencia celebrará las VI Jornadas de Egiptología, con el título ’IMPERIO NUEVO. Dinastía XVIII. El esplendor del Antiguo Egipto’. , organizadas por el Instituto Valenciano de Egiptología. Como en los años anteriores, el objetivo será divulgar de manera cercana al público los períodos más interesantes de la historia de los antiguos faraones, así como presentar las novedades en su investigación.

Este año, el tema central de las jornadas será el Imperio Nuevo, en concreto, la esplendorosa época de la Dinastía XVIII, de la que podría decirse se tiene tanta información como misterios envueltos en algunos de sus míticos personajes, como Tutmosis, la reina Hatshetsup o el célebre Tutankamón.

Es un período con un protagonismo femenino sin precedentes, en el que las reinas corregentes tendrán un papel fundamental durante las minorías de edad de sus hijos, de ahí el interés que suscita entre los historiadores y arqueólogos. Se inicia con la conquista de los pueblos hicsos de origen asiático, que dominaron durante el sombrío Segundo Período Intermedio, y con la toma de poder por parte de las dinastías de Tebas se inicia un período de gran esplendor, con una extraordinaria política exterior expansiva y un gran desarrollo artístico y cultural.

Pero de igual manera contó con períodos más turbios que condicionarán sin duda la historia futura del antiguo país de Kemit, como la revolución religiosa de Amenofis IV, que cambió su nombre por el de Akenatón e impuso un monoteísmo en el culto público.

El congreso tendrá lugar en el Colegio Mayor Rector Peset de la Universidad de Valencia y contará con la participación de grandes personalidades de la egiptología en España como Andrés Diego Espinet, Francisco L. Borrego y José Lull.

Aquí os dejamos el historial de los ponentes de las VI Jornadas de Egiptología en Valencia.






FUENTE REDHISTORIA http://redhistoria.com/vi-jornadas-de-egiptologia-en-valencia-dinastia-xviii-el-esplendor-del-antiguo-egipto/#.Ux7xffl5N1Y