martes, 5 de noviembre de 2013

Combustión espontánea: la momia de Tutankamón estalló en llamas dentro del sarcófago

El cuerpo momificado del faraón egipcio Tutankamón entró en un proceso de combustión espontánea y estalló en llamas dentro del sarcófago después de ser enterrado.
De acuerdo a la información recibida por científicos que estudiaron el caso, Tutankamón fue embalsamado y enterrado rápidamente. Sin embargo, los investigadores afirman que una reacción química provocada por los  del embalsamamiento puede haber sido la causante del incendio.
Un fragmento de carne del niño faraón, cuya tumba fue descubierta en 1922 por Howard Carter y el conde de Carnarvon, fue investigado por los investigadores quienes confirmaron que su cuerpo fue quemado mientras estuvo sellado el ataúd.
La tumba fue descubierta casi intacta en su exterior, con un ataúd de oro y una máscara funeraria de oro.
El egiptólogo doctor Chris Naunton examinó las notas  de Carter y también llevó a cabo una autopsia virtual del cuerpo utilizando rayos X y  de TC, en donde se encontró que presuntamente Tutankamón murió en un accidente de carro en la batalla.
El faraón Tutankamón es uno de esos personajes de la historia que aún con una vida breve logró traspasar la cotidianidad y tener un lugar en la cultura popular.
Gran parte de los cerca de 9 millones de turistas que, según cifras de la Organización Mundial del Turismo, visitan Egipto cada año se acercan a la tumba donde descansan los restos de este personaje.
Fue un 4 de noviembre, hace 91 años, que el arqueólogo inglés Howard Carter descubrió la hoy famosa tumba en el Valle de los Reyes, frente a Luxor.
De acuerdo con los archivos del diario The New York Times fue el noble inglés aficionado a la arqueología, lord Carnarvon, quien financió todos los trabajos requeridos para el descubrimiento de la tumba del faraón. Carter había laborado por más de 30 años en proyectos en Egipto, pero encontrar la tumba del emperador que reinó hace más de 3,200 años fue el mayor logro de su carrera.
Para entender la trascendencia, pongamos en contexto el momento del descubrimento. Era 1922, hacía apenas dos años que había culminado la I Guerra Mundial cuando las vistosas fotografías del colorido yacimiento dieron la vuelta al mundo. El acontecimiento permitió que se revelara la influencia artística del período histórico hasta entonces desconocido y que se despertara un interés general por el antiguo Egipto.
La apertura de la tumba revivió la leyenda de la “maldición del faraón”, que indica que cualquiera que moleste el descanso de un líder de la era antigua en Egipto está condenado a morir. Curiosamente doce miembros del grupo que participó en la excavación fallecieron en el período de siete años luego de que terminaran los trabajos. No obstante, Carter dedicó su vida a excavar tumbas egipcias y falleció mucho más tarde por causas naturales, con lo que desmintió la leyenda.

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