Después de la ola de disturbios que asola a Egipto, el gobierno ha declarado el estado de emergencia, en algunas zonas también se ha impuesto el toque de queda. El estado de emergencia permite al ejército, al mismo nivel que la policía, tomar parte en operaciones especiales contra los islamistas. Aunque EEUU y la dirección de la Unión Europea han recomendado que esta situación cambie a la normalidad en el menor tiempo posible, esta medida excepcional no se pasa por alto, sobre todo si tenemos en cuenta que los disturbios amenazan a monumentos del patrimonio histórico mundial que se conservan en los museos de Egipto. Recordemos que en el año 2011, cuando recién comenzaba la primavera árabe, una turba incontrolada entró en el museo de El Cairo, saqueó parte de la colección y destruyeron a dos momias. Ahora este suceso no se ha repetido por poco; aprovechando el caos reinante, los saqueadores trataron de acceder al museo nacional de Alejandría. Este clima incierto ha obligado al gobierno de Egipto a ordenar el cierre de todos los museos del país y también de los sitios arqueológicos. Esta situación nos la comenta el director del centro de San Petersburgo para el estudio del Medio oriente moderno, Gumer Isaev:
–Nosotros sabemos que Egipto es uno de los centros de investigación del mundo antiguo y a pesar de que hay colecciones bastante importantes fuera de las fronteras egipcias, por ejemplo en el Reino Unido y Alemania, es indiscutible que las colecciones de la antigüedad que se conservan en el propio Egipto se consideran una de las más ricas del mundo. En otros lugares del Oriente medio también ha ocurrido, que en tiempos de grandes conmociones, los museos sufren saqueos. Esto ocurrió en Iraq, cuando después de la caída del régimen de Hussein, los museos fueron saqueados sin miramientos. El problema también radica en que estos actos ocultan la acción de especialistas profesionales, los cuales se dedican a la sustracción de estos valiosos objetos y su posterior reventa y en el Oriente medio este negocio está bastante desarrollado.
Conviene recordar que ya en el año 2011 faltó poco para que la biblioteca de Alejandría no fuera otra de las víctimas de los saqueadores. Varios cientos dehermanos musulmanes trataron de tomarla por asalto, sin embargo fueron repelidos por las fuerzas de la policía.
Los cristianos egipcios se han convertido en protagonistas involuntarios del conflicto de los partidarios de Morsi y las nuevas autoridades, sus iglesias se han convertido en objetivos de los ataques de los islamistas. Cuando los disturbios de El Cairo se trasladaron a otras ciudades del país, por lo menos a siete iglesias cristianas les arrojaron cócteles molotov. Si la situación en el país no se normaliza urgentemente, en Egipto pueden comenzar pogromos reales con una motivación religiosa, considera el arabista Konstantin Kapitonov:
–Si el problema llega hasta provocar enfrentamientos serios, yo no sabría decir si los cristianos también destruirían los monumentos musulmanes. Lo más probable es que ellos traten de defender sus reliquias y monumentos, pero de lo que no tengo la menor duda es que los musulmanes egipcios si tratarán de destruir los monumentos cristianos. Yo quiero recordar que en el año 1977, en Egipto había una iglesia cristiana muy rica, pero ya ha tenido que sufrir que sea quemada varias veces, ha habido ataques contra ella y se insultan a los creyentes cristianos.
Lo que sucede en Egipto obliga a las autoridades de otros países a preocuparse por sus ciudadanos que están en este país. Así los ministerios de exteriores de Bélgica y Letonia han recomendado a sus ciudadanos que se limiten de ir a Egipto y a aquellos que ya están allí, esta institución política les ha recomendado que limiten sus movimientos a los indispensables y que no prolonguen su estancia más allá de lo estrictamente necesario. De la misma manera ha actuado el ministerio de exteriores de Rusia. Los desórdenes ya imperan en ciudad de Hurghada, muy popular entre los rusos como destino turístico. En este lugar ya ha muerto una persona y hay catorce heridos. Según Gumer Isaev, la disminución del flujo de turistas a Egipto tendrá una repercusión extremadamente negativa:
–La economía de Egipto se basa en tres pilares. En primer lugar, el turismo, después, los ingresos que se obtienen por los derechos de paso del canal de Suez, y en tercer lugar, las remesas que envían los egipcios que trabajan en el extranjero (fundamentalment e en los países del golfo Pérsico). El turismo egipcio no es solo los hoteles y las infraestructuras, contempla también a cientos de miles de personas que viven indirectamente de esta actividad, es decir, aquellos que producen distintos productos destinados a los turistas, suvenires, se dedican a la seguridad, trabajan para los hoteles. Esto es lo que realmente deja ganancias, algo que trae muchas divisas, lo cual es, indiscutiblemente, un componente clave de la economía egipcia.
La situación en Egipto ha llegado hasta el límite del caos social después de que el miércoles la policía dispersara los dos campamentos de la oposición en El Cairo. Esta operación se saldó con una verdadera carnicería. Según informaciones de distintos testigos, ambas partes usaron armas de fuego. Enseguida los disturbios se extendieron a otras ciudades, como resultado, según los datos oficiales, murieron quinientas veintiséis personas, entre ellas, cuarenta y tres agentes de la policía. Según lo que consideran los Hermanos Musulmanes, la cantidad de muertos supera los dos mil y los heridos serían más de diez mil personas.