miércoles, 21 de marzo de 2012

Los obeliscos


Los obeliscos egipcios surgieron del culto predinástico a una gran piedra sagrada que se elevaba en el templo de Heliópolis, la “Ciudad del Sol”. Durante la V Dinastía, los obeliscos se erigieron en el centro de los patios abiertos de los templos solares. Lo mismo que las pirámides, este monumento tenía primitivamente relación con el culto solar. El obelisco se compone de dos partes: el cuerpo y el piramidón. El cuerpo es un largo bloque mientras que el piramidión es la punta piramidal que corona el monolito. El obelisco se asentaba sobre un basamento. Las líneas verticales del monolito, así como el vibrante destello de su piramidión, que estaba recubierto de oro, reflejaban pues, el culto solar que les dió el nacimiento. Los obeliscos procedían de las canteras de granito de Assuan. En este lugar se conserva todavía uno de ellos sin extraer del lecho rocoso; hubiera sido el más alto de todos, pero la aparición de unas fisuras hizo que se abandonase el proyecto. Llevan varias inscripciones en las cuatro caras y en algunos de ellos se ha esculpido también el piramidión. Este monumento simbolizaba la estabilidad, la permanencia, los poderes del renacimiento, la fertilidad y la fuerza creadora que poseía el dios solar Re. Los egipcios creían que los rayos del sol llevaban hasta la tumba un gran poder vivificante que tenía algún tipo de efecto en la posterior resurrección del difunto.


OBELISCO SESOSTRIS I

El monolito más antiguo que se conserva fue erigido por Sesostris I en Heliópolis, centro de la doctrina solar. El obelisco data del Imperio Medio y estaba delante de un templo hoy desaparecido. Se hizo de granito rosa de Assuán y tiene inscripciones en las cuatro caras.




OBELISCO ERIGIDO POR RAMSÉS II ANTE EL TEMPLO DE AMÓN

Las caras del monolito tienen una convexidad de 3 cm. Quizás se intentaba corregir el efecto que habrían producido si hubieran sido planas; de haber sido así, habrían parecido cóncavas por la oposición de la sombra y la luz a los ángulos. En el basamento del obelisco están representados babuinos sagrados.



LOS MONOLITOS DE LUXOR

El faraón Ramsés II erigió dos monolitos delante de los pilonos de entrada del templo de Luxor. Uno de los monumentos fue transportado a París con ocasión de las campañas llevabas a cabo por Napoleón Bonaparte en Egipto.



OBELISCO DEL IMPERIO NUEVO

Tras el tercer pilono de Karnak había cuatro obeliscos de Tutmosis I. Sólo queda éste.



CLEOPATRA, EXPROPIADORA DE OBELISCOS

La reina Cleopatra hizo trasladar a Alejandría los dos obeliscos que mandó construir Tutmosis III en el antiguo templo del dios Re en Heliópolis. Por ello fueron denominados “las agujas de Cleopatra”. Ambos obeliscos fueron construidos con motivo de las fiestas Sed de Tutmosis III. Algo más tarde, Ramsés II añadió nombres y títulos a las inscripciones. Uno de ellos se derrumbó en 1311. Posteriormente fue trasladado por John Dixon a Londres, donde fue erigido en 1878; ahora se encuentra en el Embankment. El otro permanecería en pie hasta que en 1879-1881 fue trasladado a Nueva York.


El uso arquitectónico del obelisco se fue extendiendo desde Heliópolis a todo Egipto. Por todas las inscripciones se sabe que estos monolitos ya existían en el Imperio Antiguo. El obelisco más antiguo que se conserva es el de Sesostris I, que data del Imperio Medio.
Durante el Imperio Nuevo se situaban a pares ante los pilonos de entrada de los templos. Sus dimensiones eran monumentales. Se erigían con ocasión de acontecimientos de relevancia. Los obeliscos de los templos solían llevar inscripciones acerca de los títulos reales y también otras que aludían a Re y a otras divinidades solares. El cuerpo del obelisco representaba una ofrenda al dios sol extendiéndose sobre todo el país de Egipto. El obelisco más alto es el que erigió la reina Hatshepsut en Karnak y mide 33 metros. Los obeliscos fueron una ambicionada presa para los insaciables conquistadores de Egipto. Asurbanipal se llevó dos a Asiria. Los emperadores romanos se llevaron varios a Roma y también a Constantinopla. Otros fueron extraídos de su emplazamiento ya en los tiempos modernos.


OBELISCO CAÍDO

Entre los pilonos IV y V de Karnak, ambos de Tutmosis I, se conservan dos obeliscos. Uno sigue en pie, el otro ha caído. Las caras del piramidión tienen forma triangular.


OBELISCO DE SETOS II

A diferencia de los otros obeliscos, el tamaño y altura de éste son reducidos. Se ha perdido ya la monumentalidad que caracteriza a estas obras de arte.


Espero que os guste el tema, un saludo Isis.

1 comentario :

David dijo...

Me encanta ver diferentes monumentos y por eso disfruto de ir a las ciudades a fotografiarme con las cosas emblemáticas. Yo vivo en una Casa en alquiler Montevideo y les recomiendo que vengan a conocer mi ciudad ya que hay hermosos paisajes para disfrutar